"Cuando Jesús nació en Belén de Judea
en días del Rey Herodes, vinieron del oriente
a Jerusalén unos magos diciendo: ¿Dónde
está el rey de los judíos, que ha nacido?
Porque su estrella hemos visto en el oriente,
y venimos a adorarle. Oyendo esto, el rey
Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él.
Y convocados todos los principales sacerdotes,
y los escribas del pueblo, les preguntó
dónde había de nacer el Cristo. Ellos le
dijeron: En Belén de Judea; porque así está
escrito por el profeta: Y tú, Belén, de
la tierra de Judá. No eres la más pequeña
entre los príncipes de Judá.
Entonces Herodes, llamando en secreto a
los magos, indagó de ellos diligentemente
el tiempo de la aparición de la estrella;
y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad
con diligencia acerca del niño; y cuando
le halléis, hacédmelo saber, para que yo
también vaya y le adore.
Ellos, habiendo oído al rey, se fueron;
y he aquí la estrella que habían visto en
el oriente iba delante de ellos, hasta que
llegando, se detuvo sobre donde estaba el
niño. Y al ver la estrella, se regocijaron
con muy grande gozo. Y al entrar en la casa,
vieron al niño con su madre María, y postrándose,
lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le
ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.
Pero siendo avisados por revelación en sueños
que no volviesen a Herodes, regresaron a
su tierra por otro camino".
Tal vez la concepción de lo "mágico" en
su evolución semántica, influyó de alguna
manera para que la tradición popular convirtiera
a los Magos de Oriente que menciona Mateo,
en los actuales Reyes Magos.
En realidad, la cita bíblica no habla del
número exacto de Magos que acudieron a honrar
con presentes a Jesús; tampoco especifica
sus nombres, nacionalidades, ni la fecha
de su visita. Es probable que al paso de
los siglos se haya asumido que fueron tres
debido a que, según Mateo, esa variedad
de presentes recibió el niño Jesús: oro,
incienso y mirra.
Sus nombres no aparecieron sino hasta el
siglo VI. Aparecen en un mosaico bizantino
del 520 aproximadamente localizado en Ravena,
Italia. En el figura una leyenda sobre los
tres magos que dice "+SCS BALTHASSAR +SCS
MELCHIOR + SCS GASPAR", eso es, sagradísimos
o veneradísimos Baltasar, Melchor y Gaspar.
El primero es Baltasar, de 30-40 años, con
barba oscura, lleva en sus manos un recipiente
para mirra; Melchor, como de 20-25 años
y sin barba, transporta una bandeja para
incienso; y Gaspar de mas de 50 años, con
pelo y barba largos y blancos, presenta
una canasta con oro. Todos son blancos,
ninguno se ha convertido en negro.
El festejo de los reyes magos no se conmemoro
sino hasta el siglo V en Occidente. Se eligió
el día 6 de enero para conmemorar la Epifanía,
la manifestación de Jesús al mundo a través
de los reyes magos, su bautizo en el Jordán
y el milagro de las bodas de Canaan.
La tradición de los Reyes Magos como generosos
proveedores de juguetes y regalos a los
niños es relativamente reciente y solo fue
adoptada por algunos países latinos. Los
reyes no comenzaron a traer juguetes a los
niños hasta mediados del siglo XIX, con
anterioridad sus regalos se limitaban a
cosas relacionadas con la vida cotidiana.
Gaspar era el encargado de repartir golosinas,
miel y frutos fresco; Melchor tendía mas
a lo practico y su fuerte eran la ropa o
zapatos; Baltasar jugaba el peor papel al
tener que ocuparse de castigar a los niños
traviesos dejándoles carbón o leña por todo
regalo, símbolo del pensamiento racista.