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Como
indicaban todos los pronósticos,
el X-Price fue para el SpaceShipOne,
la nave creada por el equipo
de Paul Allen (Microsoft)
y Burt Rutan (pionero aeroespacial),
con el auspicio de Richard
Branson y su recién fundada
empresa Virgin Galactic. El
4 de octubre, Brian Binnie,
a los mandos del SpaceShipOne,
subió por segunda vez en menos
de 5 días a 112 Kilómetros
de altura, estableciendo el
record en altitud jamás alcanzada
por una nave privada. El jurado
del x-Price declaraba ganador,
y ofrecía un premio de 10
millones de dólares, a la
primera nave que consiguiese
por 2 veces consecutivas,
en menos de quince días, situarse
a 100 Km de altura, en una
nave tripulada que pudiese
llevar el peso de 3 personas
y que fuese capaz de aterrizar
de nuevo en el Aeropuerto
de Mojave.
El
SpaceShipOne es propiedad
de la empresa Mojave Aerospace
Ventures, de la cual Paul
Allen, cofundador de Microsoft
y el pionero espacial Burt
Rutan, son socios fundadores.
Ambos han sido también los
diseñadores y creadores de
esta nave espacial, que ha
costado más de 20 millones
de dólares. Hace ya unos días,
justo antes de que el SpaceShipOne
hiciera su primer vuelo en
el X-Price, Richard Branson
anunciaba en rueda de prensa
que Virign Galactic, una de
sus más recientes creaciones
empresariales, contaba con
comercializar vuelos espaciales
con el SpaceShipOne, a partir
de 2007. ³Esperamos convertir
en ³astronautas² 3.000 personas,
en los próximos cinco años
y hacer realidad su sueño
de admirar la majestuosa belleza
de nuestro planeta y las estrellas
en todo su esplendor, así
como disfrutar de la increíble
sensación de la ingravidez",
explicó un eufórico Richard
Branson en una rueda de prensa.
El
precio del billete, que incluye
un curso formativo de tres
días de duración, alcanzará
en un primer momento las 115.000
libras (unos 169.000 euros).
La nave que espera contratar
Vigin Galactic es un nuevo
SpaceShipOne (que se llamará
SpaceShipTwo :), que tendrá
capacidad para 5 personas
y un piloto, y que empezará
a construirse a finales de
este mismo año. El turismo
espacial parece que va en
serio Aparte del hecho que
varios magnates se están ahora
dedicando a construir naves
espaciales (ya comentábamos
en un artículo anterior, que
hay rumores fundados que apunta
a que Jeff Bezos (Amazón)
ha fundado la Blue Origin,
empresa que se dedicará al
turismo espacial), sin duda,
el éxito del SpaceShipOne
abre la era del turismo espacial.
Y aunque el x-Price ya tenga
ganador, obviamente, el resto
de los equipos participantes
(24 equipos), van a luchar
para ser ellos quienes consigan
convertirse en ³el primer
vuelo de turismo espacial².
Esta
lucha es la que realmente
llevará a dar comienzo a la
nueva era. El equipo canadiense
de Da Vinci Group, ya ha vaticinado
que serán ellos quienes consigan
este hito. El sector privado
toma la iniciativa Si algo
ha demostrado el x-Price es
que el desarrollo aeroespacial
ha pasado por el mismo punto
de inflexión que pasó la aeronáutica
después de la segunda guerra
mundial: el sector privado
toma las riendas de las investigaciones
y los desarrollos y busca
rentabilizarlos ofreciendo
sus servicios al público en
general. Pero no todo es entusiasmo
y buenas esperanzasŠ los primeros
críticos ya han aparecido
y hacen hincapié en la peligrosidad
de estos vuelos y en el hecho
de que las empresas privadas,
normalmente, están dispuestas
a tomar riesgos que las empresas
estatales no tomaríanŠ
NASA
dixit (desde los desastres
del Challenger y del Columbia,
va con pies de plomo en todas
las misiones y cualquier nuevo
error donde perezca un humano,
implicará la reducción de
su presupuesto y el cuestionamiento
de todos sus proyectos). Otro
tema, es la rentabilidad de
estos vuelosŠ ¿Cuánta gente
estará dispuesta a pagar los
precios de los billetes que
le llevarán a ver la Tierra
desde el espacio?... Imagino
que siempre habrá un ³Denis
Tito² (el personaje que pagó
varios millones para viajar
hasta la Estación Orbital
Internacional, hace 3 años)
dispuesto a pagar lo que sea
para ver nuestra joya azul,
desde el espacioŠ pero de
ahí a rentabilizar las inversiones
a corto/medio plazoŠ ya veremos.
Un nuevo premio De momento,
y para animar a seguir con
la carrera espacial privada,
la Nacional Space Society
ha anunciado un premio de
50 millones de dólares, ofrecido
por el millonario Robert Biguelow,
para la primera nave privada
que consiga ponerse en órbita.
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